Opinión: La costa asturiana

BASTA con acercarse a enclaves naturales como los que bordean Cudillero, para conocer de primera mano la problemática suscitada con la urbanización irracional, como en la pretendida construcción de Ciudad Jardín en Villademar. Ante la presión económica y urbanística que está comenzando a llegar al litoral asturiano gracias a la autovía, «se necesitan medidas que frenen la insaciable sed del ‘boom’ de la vivienda turística».

Es necesario considerar que no se puede dejar solos a los ayuntamientos pequeños de los concejos costeros -de una enorme vulnerabilidad presupuestaria- ante constructores que manejan grandes cantidades de dinero. Es necesario poner el acento en la financiación de estos consistorios y es necesario, además, que éstos no se conviertan en caníbales «que se comen a sí mismos para financiarse».

¿Deberían limitarse las competencias urbanísticas de éstos pequeños municipios con normas supramunicipales preventivas? Sin duda, además, para evitar que la financiación de las arcas municipales se base, casi en exclusiva, en el otorgamiento de licencias urbanísticas. Se debería premiar a aquellos concejos que conservan su territorio, como se hace en países como Francia y Alemania, que en eso la política europea ya ha comenzado a tomar cartas.

Existe, sin duda, escasa o nula voluntad política de hacer cumplir las leyes de protección, ya que en muchos casos los estudios de impacto, por ejemplo, se han convertido en un mero trámite y las medidas compensatorias frente a la actuación voraz, pocas veces se llevan a cabo.

Para evitar este tipo de comportamientos invasivos que agotan el único bien público patrimonial de esta comunidad que es el territorio, es necesario llevar a cabo diversas políticas preventivas a modo de vacuna contra este modelo y así poder preservar la costa asturiana, que todavía se está a tiempo.

Unas medidas urgentes que el Gobierno regional debe establecer con prontitud y firmeza, pues, si no, los casos como los de Navia, Cudlllero, Llanes o Villaviciosa, por citar sólo algunos recientes en la costa asturiana, establecerán una línea-tendencia constructiva a la valenciana, de modo que cuando se quiera reaccionar será demasiado tarde.

Defender dicho control, y sus normas subsidiarias, no significa ser contrario al crecimiento urbanístico de los municipios, que debe ser lento, armonioso y sensible con el medio, pues, en caso contrario, el crecimiento se desboca a «golpe de talonario», rompiendo el paisaje y también el desarrollo social.

Para ello, es necesario que la nueva Ley de Suelo, que está en discusión en el Parlamento nacional, incorpore controles como la participación ciudadana, para que emitan informes vinculantes sobre los planes de ordenación urbanística o sus modificaciones y pueda convertirse en el instrumento básico para detener el proceso especulativo y de corrupción asociada que se está dando en todo el territorio del Estado.

Es necesario, además, vincular el crecimiento de los planes urbanísticos al crecimiento vegetativo, de manera que no supere el 10% del crecimiento de la población en los últimos diez años, e impedir que se destinen fondos obtenidos por esta vía de la venta del suelo a otro fin que no sea la adquisición de suelo público para VPO y a la protección del suelo agrícola, el gran amenazado por el crecimiento urbanístico en los pequeños municipios.

Desvincular los campos de golf del crecimiento urbanístico y limitar de este modo la creación de dichos campos a la demanda del deporte, que es poca, así como abordar tres reformas complementarias y trascendentes, aparte de la propia Ley del Suelo: la reforma fiscal (para eliminar la desgravación por adquisición de suelo y vivienda), la reforma de la fiscalidad de las haciendas locales y la de financiación de los ayuntamientos, son acciones complementarias a tener en cuenta.

Hay 2 comentarios

  1. María Barón /

    Estoy consternada y asustada por todo lo que se nos viene encima con la llegada de la autovía, en primer lugar, y con el cambio de clima que estamos sufriendo durante los últimos años y que animan a todo el mundo a comprar y a especular a lo largo de todo el litoral cantábrico. Hasta ahora nos salvaba la lluvia, pero parece que hasta eso nos empieza a abandonar.
    Veo lo que ha sucedido en otras partes del litoral español, y me entra una tristeza terrible sólo de pensar que en unos años, el nuestro habrá cambiado totalmente su aspecto, y por supuesto para empeorar. Yo hablo ahora por el concejo en el que vivo, Cudillero, y el Paraíso Natural ese, por el que nos estamos ahora peleando con Murcia, solo lo podrán encontrar nuestros visitantes a 20 km. hacia el interior y en las postales, pero no ya al lado de la costa.
    De todas formas, no entiendo nada de lo que está pasando en todo el territorio nacional. Hace poco leía en una noticia en la prensa, que sólo en España hay más viviendas proyectadas que en toda Alemania, Francia e Italia juntas, ¿es esto posible? Está clarísimo que aquí hay algo que falla.
    Si a que ahora necesitamos llegar a cualquier pueblo de nuestro territorio por autopista, le sumamos todas las urbanizaciones proyectadas, en breve, nuestro paisaje quedará reducido a grandes áreas donde el hormigón será el elemento predominante, en lugar del maravilloso paisaje que hasta ahora nos rodeaba.
    Es verdad, como dicen nuestros políticos, que llegarán más turistas, pero dejarán de venir los que hasta ahora nos visitaban, estos, se buscarán otros destinos de calidad más naturales y menos masificados y nos empezará a llegar la gran masa. Los hoteles tendremos que dejar de dar ese servicio de calidad, por el que se está en estos momentos apostando fuertemente desde todos los sectores, porque tendremos que bajar los precios y consecuentemente reducir los costes, ya que el nuevo turismo que nos llegue probablemente no estará dispuesto a pagarlos. Además crecerá tanto la oferta, que inevitablemente tendremos que bajarlos para poder competir.
    En definitiva mataremos la gallina de los huevos de oro en muy poco tiempo. La demagogia de nuestros políticos quiere hacernos creer que estos traerá prosperidad y riqueza, véase el ejemplo del campo de golf en el Cabo Vidío, a toda la zona.
    Que se lo pregunten a los de Calviá en Mallorca que en su día les prometieron lo mismo.

  2. joaquin /

    María :
    En Cudillero se está formando una asociación para la defensa del medio ambiente y contra la especulación urbanistica. Se llama SOS Cuideiru.
    Supongo que estaras al tanto.
    Pero si no la conocieras y tuvieras interés en participar en ella escribe al correo
    enriquels@educastur.princast.es

    salud

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