Vicenç Navarro desmonta el «colapso» de las pensiones públicas

Los errores de la sabiduría convencional sobre las pensiones* Vicenç Navarro

«En realidad, hay más expertos que cuestionan las tesis de insostenibilidad de las pensiones públicas que expertos que la sostienen». En un artículo en nuevatribuna.es el 17.01.2011 el profesor Navarro desarrolla un análisis numérico y documentado que responde con solvencia a los agoreros interesados en el colapso del sistema público.

Los argumentos en contra de ese futuro desajuste en las pensiones públicas se resumen en

El número de cotizantes aumentará en España aunque la población disminuya o no aumente, pues la mujer se incorporará plenamente al mercado de trabajo. Ahora solo el 59,8% de la población adulta trabaja y ese porcentaje se elevará hasta un 70%, lo normal en Europa

Las cotizaciones también aumentan debido al aumento de la productividad, luego llegarán más fondos al sistema bien de reparto, bien vía impuestos. Así ha sido desde que existe el sistema, y en contra de las previsiones, cuando se afirmó que colapsaría (sucesivamente en 1995, 2000, 2005…), en realidad entró en superávit, y atendiendo incluso a mayor número de pensionistas del previsto, pues el número de cotizantes se incrementó mucho más.
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TODOS LOS PRONÓSTICOS ERRADOS:
Así, en 1995, el Sr. Herce había pronosticado que el sistema de pensiones público tendría en el año 2000 un déficit de nada menos de un 0,62% del PIB. Llegó el 2000, y tal sistema no sólo no tenía ningún déficit, sino que estaba en superávit. Ello no fue obstáculo para que el supuesto experto profetizara más tarde que el déficit vendría en 2005. El 2005 llegó, y el sistema continuaba en superávit. Unas estimaciones igualmente erróneas fueron hechas por otros supuestos expertos, como Piñera y Weinstein (quienes indicaron que el colapso del sistema de pensiones sería en el 2000, y más tarde, al no darse el colapso en aquel año, lo retrasaron al 2005), Barea (otro catastrofista que también señaló el 2000, y más tarde el 2005 como el año del colapso), Taguas y Sáez, y otros.

En realidad, los famosos “expertos” ya habían predicho en 1995 déficits en el sistema de pensiones públicas en la primera década del siglo presente al subestimar el crecimiento de los cotizantes, pero el número de afiliados fue de 17.6 millones, mucho mayor de lo estimado por los catastrofistas. Como consecuencia, la tasa pasó de ser 2.05 afiliados por pensionista en 1995 a 2.55 en 2010, y ello resultado de la entrada de la mujer y de la inmigración al mercado de trabajo.

Pues, no sólo no colapsó, sino que en 2009 tenía superávit. ¿Qué había ocurrido? Pues muy fácil. Aunque el número de pensionistas aumentó enormemente, el PIB aumentó también considerablemente, de manera que si en 1995 España se gastaba 8.3% del PIB en pensiones (y las cotizaciones alcanzaban el 9.4% del PIB), en el 2008 el PIB había subido mucho más, de manera que cubrir aquel número mucho mayor significó en realidad un porcentaje incluso menor del PIB, un 7.8%, mientras que las cotizaciones subieron un 9.6%. La Seguridad Social no sólo no había colapsado, sino que estaba en superávit.

«Si al gobierno no le salen los números, sería aconsejable que mejorara sus calculadoras».

Vicenç Navarro | Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

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