Di no a las bombas de racimo


Los Verdes de Asturias se suman a la campaña contra las bombas de racimo promovida, entre otras organizaciones, por Human Rights Watch y Greenpeace, así como bloggers como Cosas de la Diplomacia que ha creado un blog específico para esta campaña.
Las bombas de racimo son una especia de contenedor de decenas o centenares de bombas más pequeñas; el contenedor se abre al acercarse a su objetivo, creando una lluvia de bombas que siembran la muerte y la destrucción por una amplia zona. Además, entre un 5 y un 30% de estas bombas menores no explotan, de manera que quedan como una amenaza latente, estallan cuando alguien las toca; en muchos casos niños, que se ponen a jugar con «ese objeto tan raro» que han encontrado en algún lugar medio escondido. Por todo ello, hasta un 98% de sus víctimas son civiles, principalmente niños.
El Gobierno español se ha negado inicialmente a aprobar un instrumento internacional que las prohíba aduciendo que son un armamento eficaz. Precisamente por eso hay que prohibirlas: porque es tan eficaz que mata a mucha gente, en forma indiscriminada, y sobre todo civiles y niños. Este Gobierno que alardea de ser adalid de la pacificación internacional con gestos como el impulso de un movimiento que denomina «alianza de civilizaciones» a la hora de adoptar medidas concretas prefiere apoyar a los empresarios españoles que se dedican a la fabricación de ese tipo de armamento. Pone un criterio economicista de poco alcance por delante de los derechos humanos y la ética política.

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