Denuncia de la paralización de las obras del CAU y la incoherencia de su planificación para el futuro.

La Consejería de Educación del Principado de Asturias contrató unas obras de reforma de las instalaciones al aire libre adjudicadas en casi un millón de euros y con un plazo de ejecución de cuatro meses. Tanto el presupuesto como el plazo parecían más que sobrados para poder ejecutar la obra planificada sin ningún contratiempo. Así, debería haberse terminado durante el verano, para que en septiembre pudieran estar disponibles para los deportistas aficionados y federados tanto de la Universidad como, en general, de la ciudad. Sin embargo, por razones no aclaradas públicamente (aunque oficiosamente se dice que se debe a las torres de iluminación previstas, que necesitarán una cimentación muchísimo más profunda de lo planificado ya que no se tuvo en cuenta que el terreno es de relleno, por lo que las adjudicatarias de la obra solicitan un sustancial aumento del presupuesto inicial), la ejecución de la obra está suspendida, parece que por iniciativa de las adjudicatarias, con ésta a medio hacer, por lo que esas instalaciones están cerradas al público y sin perspectivas de que vayan a reabrirse en un plazo corto de tiempo. Justamente el día de hoy se han iniciado unas labores de sondeo para investigar la cimentación que requerirán esas torres de iluminación. Mientras tanto, el curso académico ha comenzado hace más de un mes y los estudiantes y demás deportistas aficionados ovetenses se ven privados de poder utilizar este espacio, que se había convertido en el único de Oviedo en que se podía hacer deporte con ciertas condiciones de comodidad, al aire libre y de forma gratuita. Y se da la circunstancia de que el equipo federado de más alta representación de la ciudad, el equipo de atletismo masculino de la Universidad de Oviedo, que competirá en la División de Honor, no tiene lugar para entrenarse ni competir.
Por otro lado, parte del diseño de la obra no se adecúa a los fines que deben servir esas instalaciones. En concreto, se ha previsto que la zona habilitada para que los deportistas no federados puedan correr tenga una superficie de asfalto. Es sabido que tal tipo de superficie es absolutamente inadecuada porque es demasiado dura y da lugar a lesiones en articulaciones y espalda. Así se comunicó por deportistas y personas del mundo de la salud al Vicerrectorado y por medio de una carta abierta en la prensa, sin que hubiera respuesta ni conste que se haya rectificado el inicial diseño. En cuanto a las torres de iluminación que parecen estar en el origen de la paralización de la obra, no se entiende para qué se precisa una iluminación propia de un estadio de fútbol de primera división cuando el equipo de la Universidad está en Tercera División y juega sus partidos por la mañana; y cuando el equipo de atletismo compite también por las mañanas.
Se observan además importantes defectos en la ejecución de la base de asfalto de la pista de atletismo, por lo que va a resultar muy difícil que la colocación final de la superficie sintética tenga la calidad de esperar, salvo que se rehaga lo mal hecho.
Por si fuera poco, parece ser que la Dirección del Servicio de Deportes baraja la posibilidad de imponer una tasa a todos los deportistas que quieran ir a correr por las pistas en cuestión. No sólo no se preocupa de que las pistas reúnan unas condiciones que eviten lesiones, sino que encima pretende seguir una política dirigida más a la recaudación de fondos que a la promoción de la actividad física. En lugar de estimular una práctica deportiva que redunda en la mejora de la salud de todos y que se supone es el fin primordial de ese Servicio, se empeora la calidad de las pistas y imponen nuevos costes.
Los Verdes de Asturias instan a la Consejería de Educación y a las autoridades universitarias a que presten la debida atención al Servicio de Deportes de la Universidad, que parece ser el gran olvidado de la política universitaria y autonómica en los últimos tiempos (otra muestra de ese olvido es que no hace muchos años la Universidad de Oviedo estaba la segunda en el “ranking” español de los campeonatos universitarios, mientras que ahora está hundida en el fondo del mismo). Quiere recordarles que las pistas de Los Catalanes (conocidas popularmente como “San Gregorio”, “el Uni” o “el CAU”) son lugar de práctica deportiva tradicional, y muy popular, de los ovetenses desde hace décadas; que la promoción de la práctica deportiva debería ser una cuestión central en la política de salud pública y de ocio de una y otra administraciones, no sólo dirigida a la comunidad universitaria sino a la ciudadanía en general; que el equipo de atletismo masculino de la Universidad es nuestro más alto representante deportivo a nivel nacional, al militar en División de Honor y necesita de unas instalaciones dignas en que entrenarse y competir con el resto de equipos de esa categoría, cuyos componentes no podrán entender que la Universidad de Oviedo carezca de ellas. Y pide que se reconsidere todo el proyecto de obras, adecuando la superficie de la pista destinada a la carrera continua de los deportistas no federados a ese destino; que no se cobre entrada a los deportistas que simplemente vayan a correr; y que se culminen las obras sin más dilación pero con todas las garantías para que presten el servicio previsto, lo que ha de incluir la reparación de todos los defectos de ejecución.
En Oviedo, a 8 de noviembre de 2007.

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