Educación, sin Audi

En corto y por derecho
Educación, sin Audi

ARTURO ROMÁN ¿Dónde quedó el Audi? Ésa es la pregunta que asalta a muchos cuando se cruzan con Ana Isabel Álvarez González por Oviedo. Los sitúo. La allerana -nació en Nembra en 1966- es licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Oviedo, donde hasta hace poco daba clases, y desde el pasado 15 de julio es la nueva consejera de Educación y Universidades del Gobierno del Principado. ¿Por qué lo del Audi? Me han dicho mis espías que no es raro ver a la consejera de Educación a pie por Oviedo. Ya, ya sé todo eso de que Oviedo es una ciudad hecha a la medida del peatón y a la escala de los ciudadanos. Yo lo sé, pero los que parecían ignorarlo hasta ahora eran los consejeros de Vicente Álvarez Areces, que tiraban del coche oficial, o sea, del Audi de turno, para desplazarse de la Presidencia del Gobierno a sus respectivas consejerías, todas ellas bastante céntricas sin excepción. O viceversa.

Rara vez, contadas veces, se veía a un consejero del anterior Ejecutivo a pie por las calles de la capital asturiana. Si acaso cuando iban, en visita de cortesía, a una sesión matinal de los chiringuitos durante las fiestas de San Mateo, acompañando a su Presidente. Aunque ciertamente algún alto cargo prefería la bicicleta, como es el caso de Joaquín Arce, de Los Verdes y director general de Política Forestal. Tal fue su interés en potenciar la bicicleta como medio de locomoción que consiguió que se instalasen «aparcamientos» específicos en los soportales del edificio de servicios múltiples, también conocido como «edificio inteligente» del Principado, en Llamaquique.

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