Fukushima debe servir para cambiar el modelo energético

El sacrificio de miles de personas, sin hogar ni empleo, algunas irradiadas, y la destrucción de una amplia región japonesa, inhábil para la vida humana durante muchos años, debería conducir al abandono total de la energía nuclear. La catástrofe nunca hubiese ocurrido si se hubiesen apoyado las energías renovables, que es la apuesta de EQUO para el presente y el futuro

EQUO recuerda que aún no se puede entrar a vivir en la región de Chernobil, pese a haber pasado más de 25 años desde el accidente. Se ha demostrado que las instalaciones son inseguras. Un mero corte de suministro eléctrico fue la causa de la catástrofe nuclear de Fukushima, pues el terremoto no afectó a la estructura de la central. Los daños siguientes en las instalaciones fueron producidos por las explosiones y escapes tras ese corte de energía, que afectó a la refrigeración de la instalación, que además estaba parada.

Para EQUO Asturias no debe estar en funcionamiento ninguna instalación que requiera el sacrificio de las vidas de sus trabajadores para resolver los problemas que surjan en su gestión. La rotura de la vasija, el escape de materiales del núcleo o del combustible irradiado no permiten otra opción más que el sacrificio humano para evitar daños terribles a la humanidad. Chernobil y Fukushima han demostrado sobradamente por qué nos oponemos a la energía nuclear.

La contaminación con radioisótopos afecta a tierra y mar en Fukushima, ha destruido la economía de la región afectada y ha supuesto un severo golpe al país, no digamos ya al medio ambiente y a la producción agrícola, ganadera y pesquera. Unos daños que se extenderán en el tiempo durante decenas de años, siglos incluso, hasta que decaiga totalmente la radiactividad de las partículas dispersadas por el medio. Varias generaciones padecerán las consecuencias.

Reconocimiento a las personas que se han sacrificado, a las que se han arriesgado, pero a la vez debemos evitar que exista ese riesgo dramático en el futuro. La catástrofe nunca hubiese ocurrido si se hubiesen apoyado las energías renovables, que es la apuesta de EQUO para el presente y el futuro.

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