La ruina que deja el fuego en Allande

Noticia de La Nueva España, 28 de octubre de 2011.

El sector turístico del Valledor prevé cuantiosas pérdidas por la destrucción del paisaje, muy difícil de recuperar

Oviedo, M. J. IGLESIAS

Los más de veinte incendios, que se cebaron con el suroccidente y el oriente de Asturias, en Llanes y el Sueve, en los pasados días, han dejado un reguero de pérdidas medioambientales y daños materiales, sobre todo en la comarca del Valledor (Allande), donde se han quemado viviendas y numerosas fincas ganaderas han sido pasto de las llamas.

En el Valledor, donde el incendio del pasado domingo se llevó por delante 4.000 hectáreas, desde Collada hasta Berducedo, la sensación era ayer de desolación ante las tierras calcinadas que no volverán a lucir un manto verde en cinco o seis años.

Eva Menéndez y Carlos Rey, propietarios del establecimiento de turismo rural Casa Rectoral de San Martín, aseguran que es el fin del negocio. «Nadie va a venir con este panorama, es desolador», señaló Menéndez. A ella y a su hija el pasado domingo el fuego las encontró en casa, porque el marido ayudaba a sofocar otro incendio cercano. Salvaron su casa, pero los apartamentos rurales quedaron dañados y los materiales comprados para hacer una obra de remodelación totalmente perdidos. La familia protagonizó una huida de película. A la hija del matrimonio, de 3 años, no se le quitan de la cabeza los árboles «negros» que vio. A la zona llegaron ayer miembros de las brigadas de investigación de Bomberos de Asturias, que, en conversaciones con los vecinos, se mostraron pesimistas sobre la regeneración y recuperación del paisaje. La quema del pasado domingo fue fruto de un primer incendio registrado el domingo anterior, cerca del Pozo de las Mujeres Muertas, donde un vecino llegó a ver incluso cómo alguien lo provocaba.

Joaquín Arce, miembro de Los Verdes y ex director de Política Forestal del Gobierno del Principado, explicó ayer que el problema de la zona es que el suelo ya se encuentra muy tocado por anteriores fuegos y falto de humedad por la ausencia de lluvias. «Los terrenos del Valledor y del valle del Coto en Cangas ya estaban muy erosionados y esto ha sido la puntilla», aseguran.

Se ha perdido arbolado autóctono y masas de pinos de alta calidad, equiparables a los pinares sorianos que se toman como referencia, según indicó Manuel Herías, de Berducedo, presidente de la cooperativa Pinabe, que igual que le ocurrió en 2000, volvió a ver las llamas a la puerta de casa. «En 30 años no he presenciado un incendio como este, ni el de 2000 en Bergamón. Ha sido mucho peor por el viento», comentó. Buena parte de los árboles perdidos estaban a punto de corta. «Ahora habrá que regalar la madera para que alguien se la lleve y eso en poco tiempo, si no se desaprovechará del todo», apunta Herías.

Las consecuencias del fuego también pueden afectar a las truchas del río del Oro, famoso por sus aguas cristalinas, a las que no llega ningún desagüe. Los vecinos confían en que al menos Medio Rural, tal como se comprometió el consejero de Agroganadería, Albano Longo, habilite ayudas para los ganaderos.

En Llanes la Coordinadora Ecologista exigió al Ayuntamiento que explique su oposición a las propuestas del Principado de acotar al pastoreo las zonas afectadas por los incendios intencionados. El incendio de una extensa arboleda de eucaliptos ubicada al lado de la Autovía del Cantábrico, entre la gasolinera de Posada y la salida hacia la localidad de Balmori, se une al registrado en las inmediaciones de la playa de Torimbia, que destruyó matorral y vegetación.

Caldo de cultivo

El calor y el viento del Sur que azotó Asturias los pasados días avivó más de una veintena de incendios en los concejos de Cangas del Narcea, Somiedo y Allande, en la Sierra del Sueve y en Torimbia y entre Balmori y Posada, en Llanes.

Daños cuantiosos

Los daños ambientales han sido cuantiosos en todas las áreas y en la comarca allandesa del Valledor se han unido daños en viviendas y fincas ganaderas.

Plan de ayudas

El Ayuntamiento allandés ha solicitado al Gobierno nacional ayudas para situaciones de catástrofes, así como un plan de recuperación económica y ambiental al Gobierno regional. Una de las prioridades es reconstruir viviendas.

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