Operación Stalingrado

EQUO acordó en septiembre pasado las bases para la confluencia en candidaturas ciudadanas, deben ser abiertas y participativas, todas las personas serán elegibles y electoras en régimen de equidad, deben celebrarse primarias para obtener listas electorales que se articularán con paridad cremallera, la capacidad de decisión corresponde siempre a la asamblea ciudadana, se actuará con total transparencia…

Con la aceptación de estos principios por parte de las gentes de Podemos en Oviedo, se comienza el proceso para la consecución de una candidatura ciudadana, con ilusión y muchas personas implicadas.

Hay una primera reunión o asamblea en el Colegio de Médicos (16 de febrero), con más de un centenar de personas. Allí se organizan los grupos de trabajo y se apuntan las asistentes en una lista dejando su correo electrónico, lista que debería servir para las comunicaciones y convocatorias. Se crea una asamblea de personas para una candidatura de personas.

Las personas apuntadas en esa lista para formar parte de la asamblea nunca recibieron un correo de convocatoria, ni para asambleas ni para presentarse a las primarias ni para nada.

Sutilmente se hace con el control de las convocatorias y comunicaciones, ahora lo sabemos, un grupo procedente de la Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), escisión del PCE y de IU, neocomunistas que buscan su inspiración permanentemente en la revolución soviética, que se plantean la actividad política en términos militares y que consideran los malos tratos y las trampas como parte habitual de la relación política, a la vista de lo acaecido y a la vista de su trayectoria anterior.

Así que se evita convocar a las asambleas a las personas poco afines al neocomunismo, ; si te enteras de algún modo, vas; en otro caso quedas fuera de los ámbitos de decisión.

ASCIZ negocia y trapichea con gentes de Podemos a espaldas de la ciudadanía y de EQUO y del conjunto de Podemos. Han dicho públicamente que no podían contar con las gentes de EQUO, porque de hacerlo y poner en nuestro conocimiento sus manejos nos iríamos dando un portazo. Así que se ha gestionado sin transparencia y sin equidad.

En las primarias se enmienda a la totalidad el reglamento pocas horas antes de la asamblea donde se debía votar, lo que obliga a llegar a un consenso de urgencia para resolver cediendo ante la intransigencia de Julián Perojil y sus representados; se miente desde la mesa en lo que respecta al VUT (voto único transferible, que permite elegir el puesto en que quieres que vayan las personas que eliges como tus candidatas): se dijo literalmente que “el VUT favorece a los candidatos más débiles y queremos una candidatura fuerte”.

Si el reglamento de primarias impedía presentar listas de más de 13 personas en aras de la pluralidad (se elegían 26), se presentan por parte de ASCIZ dos listas de trece con un nombre muy similar “Ana Taboada” y “Apoyo a Ana Taboada”. Está claro. Antes del inicio de las primarias ya estaban filtrando noticias a la prensa y utilizando el nombre de la candidatura “Somos Oviedo” para promocionar a la candidata Ana Taboada. Esta manipulación incluye la utilización de personas ajenas a esta operación. Las filtraciones y noticias de parte fueron obra de David Acera y Diego Díaz.

Ahora sabemos que hubo dos reuniones de “coordinación” entre gentes de Podemos y ASCIZ en las que elaboraron la lista electoral definitiva al margen de las primarias y con porcentajes para cada cual. Aquí surge la peregrina idea de llamar a la operación “Stalingrado”. Cosas del infantilismo delirante de los neocomunistas, obsesionados con “enemigos” y guerras permanentes. No en vano afirma David Acera no tener problema con asambleas ni primarias “tenemos un ejército disciplinado de militantes que acuden puntualmente a votar lo que se les dice”.

Realizadas las primarias, con votación individual pero con pertenencia a equipos señalada junto al nombre, resulta la más votada Ana Taboada, pero hay varias personas en puestos relevantes que no participan en la conspiración. Algunas de esas personas incluso están en su lista.

En la asamblea (con convocatoria restringida) del 7 de abril llega la candidata Taboada con un planteamiento de ruptura: ella que ha sido elegida para salvar Oviedo y que hace un gran sacrificio personal, familiar y laboral, exige para seguir adelante que varias personas traidoras, elegidas en las primarias, sean “dimitidas”.

Acto seguido se somete a vituperio y escarnio público a esas personas que no quieren renunciar al puesto que les han dado las urnas en las primarias. Tras un buen rato conocemos de quiénes se habla, Marcelo y Carol, se les da la palabra…

Por desgracia el Secretario General de Podemos Oviedo/Uviéu, Rubén Rosón se suma al auto de fe contra los traidores, y también el candidato de Podemos a la presidencia de Asturias, Emilio León. Arrecia el vituperio hasta provocar la renuncia a los puestos 2 y 5 de la lista.

Después de este acto público de maltrato propio de las más duras sectas conocidas y una vez alterado a gusto de Ana Taboada y ASCIZ el resultado de las urnas, otras cinco personas renuncian a su presencia en las listas. Y falta por saber qué harán las personas cercanas a EQUO, que son tres. Por ahora cuatro personas del equipo de Ana Taboada, dos de Podemos y una independiente se han apeado de la candidatura para la que habían sido elegidas en primarias.

La operación Stalingrado avanza y consigue sus penúltimos objetivos. El último como siempre en la izquierda abstrusa que padecemos es conseguir que las personas afines a EQUO se vayan y cercenar la pluralidad. Existe un problema, que es la especial relevancia de la persona más votada en segundo lugar, la periodista Ángeles Caso.

La operación Stalingrado necesita de personas relevantes que atraigan votos, pero debe acto seguido deshacerse de ellas, ningunearlas, esquinarlas. Otras personas como Marcelo Garcia atraen votos por el trabajo que han realizado en los grupos temáticos internos y por ello son prescindibles tras la votación de las primarias, pues resultan menos conocidas para la gente ajena al proceso.

Operación Stalingrado, a quién se le habrá ocurrido el nombrecito, seguro que empieza por D su nombre.

En resumen no hay transparencia, no hay equidad, hay manipulación y malos tratos, trampas y engaños. Lo contrario a lo que pretendíamos. Y por eso nos vamos, por ahora, y emplazamos a Podemos a actuar para reponer en la candidatura los principios recogidos en la proclama fundacional o manifiesto de la misma. O a Somos.

Somos Uviéu, Somos ASCIZ.

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