La central de ciclo combinado de Lada

Vista la documentación de los expedientes en información pública de este proyecto Los Verdes de Asturias consideramos necesario presentar las siguientes alegaciones:

Ubicación

La ubicación prevista para este ciclo combinado creemos que es el principal problema medioambiental, social y económico que plantea.

Ya al describir la ubicación de la central la empresa promotora es consciente de la dificultad de defender con éxito este emplazamiento situado en pleno casco urbano de la ciudad de Langreo, constriñendo su desarrollo presente y futuro como ciudad.

En realidad, como suele ser habitual, la empresa promotora defiende la ubicación propuesta básicamente por razones de rentabilidad, facilidad de tramitación o puesta en marcha y comodidad, es decir por razones de índole empresarial y olvida totalmente otras consideraciones de interés general para la sociedad como pueden ser:
– La inadecuada ubicación en el centro de una ciudad, aunque los langreanos “ya estén acostumbrados a la contaminación”.
– la acumulación de contaminación en un área en la que ya existen muchas otras fuentes de contaminación y graves problemas de salud (cáncer, enfermedades respiratorias, alergias, etc) generados por la misma,
– -la ubicación en un área que, además, está muy poblada (el área metropolitana central de Asturias tiene 800.000 habitantes y la central estaría muy próxima a otros importantes núcleos de población: Mieres a menos de 8 KM, Oviedo a 10, etc).
– la enorme lejanía de los puntos de consumo de la energía que se pretende producir.
– los criterios de la Planificación estatal energética (2005-2011) que recomiendan instalar estas centrales muy lejos: en el centro y este de España

Además la empresa no contempla en el EIA ninguna otra alternativa de ubicación, lo que entendemos que es preceptivo o al menos necesario en cualquier estudio de impacto razonable.

Vamos a explicar más estas cuestiones:

• Ubicación en el centro de una ciudad

En pleno siglo XXI no es razonable ubicar una nueva instalación industrial contaminante, de larga vida, en medio de una ciudad de 50.000 habitantes, aunque ya existan otras instalaciones industriales (a las que les queda poca vida) y el suelo esté calificado como industrial.
Con toda seguridad hay ubicaciones mucho más adecuadas y menos molestas para poner este tipo de industrias, lo que de paso permitiría liberar para otros usos unos terrenos de alto valor urbano, y contribuir con ello a la revalorización y desarrollo integral de toda la ciudad.

• Acumulación intensa de emisiones (efectos sinérgicos sobre la contaminación de la atmósfera)
En la zona central de Asturias existe la mayor concentración de térmicas de España y posiblemente de Europa, con lo que eso significa en cuanto a concentración de emisiones contaminantes y problemas sanitarios. La autorización ambiental integrada y la declaración de impacto ambiental del ciclo combinado de Soto de Ribera, muy próximo a éste, así lo entendieron, y pusieron como condición imprescindible para autorizar la apertura de aquel ciclo combinado el cierre del Grupo 1 de carbón de la térmica de Soto de Ribera, para reducir el volumen global de emisiones. De la misma manera y con más motivo creemos que la autorización de un nuevo ciclo combinado como éste de Lada, en coherencia con lo anterior, debe ir acompañado necesariamente de la exigencia de cerrar de forma inmediata algún otro ciclo o central en la zona de contaminación al menos equivalente. Si esto no fuera posible, no debería autorizarse en ningún lugar del área metropolitana.
No olvidemos que en un círculo de 10KM están en funcionamiento, además de la actual central de carbón de Lada, la central térmica de Soto de Ribera que posee en la actualidad tres grupos de carbón en servicio y dos de gas en construcción. Y la térmica de La Pereda, también de carbón que pretende ampliarse con una de gas de 400 MW. Y poco más lejos la gran central de Aboño, una de las más contaminantes de Europa, la de Soto de la Barca y varios proyectos de nuevos ciclos combinados.
Debe exigirse el cumplimiento de la Directiva 2001/81/CE del Parlamento europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2001, sobre techos nacionales de emisión de determinados contaminantes atmosféricos. Esta Directiva es de aplicación a todas las fuentes resultantes de actividades humanas de los siguientes contaminantes: amoniaco, óxidos de nitrógeno, compuestos orgánicos volátiles, dióxido de azufre, etc estando presentes estos componentes en las emisiones de la central. Por ello deben revisarse a la baja los límites máximos en ese momento autorizados en virtud de la nueva normativa existente, de las nuevas y mejores técnicas disponibles y de la situación atmosférica que padecemos.
En el EIA se establece, por ejemplo, que con los proyectos de ciclo combinado de Soto de Ribera (ya en marcha) y los nuevos previstos y los de carbón ya existentes, la contaminación de NO2 se situaría al borde del límite horario para la protección de la salud humana establecido por el Decreto 1073/2002 (197 frente a 200) y eso suponiendo que los datos de la empresa sean correctos y que todo funcione de acuerdo a lo previsto, sin fallos técnicos o problemas de mal mantenimiento o funcionamiento.
En este aspecto hay que recordar que en Europa existen numerosos estudios epidemiológicos que relacionan de forma incuestionable pequeñas variaciones en los niveles de contaminación con variaciones muy significativas de las tasas de mortalidad y enfermedad. De esta manera el aumento de contaminación que generaría esta central (si no va acompañada como medida compensatoria del cierre o disminución del funcionamiento de otras) se traducirá con seguridad en un aumento importante de los muertos o enfermos por contaminación en Asturias y otras zonas

• Proximidad a grandes concentraciones de población

El proyecto de Lada se ubica en plena ciudad de Langreo (50.000 habitantes) y muy cerca de Mieres (50.000 habitantes), Oviedo (200.000 habitantes) y en el interior del área metropolitana Ciudad Astur (800.000 habitantes) que ahora se está intentando ordenar e institucionalizar. Esta gran densidad de población alrededor de la central (por encima de los 300 habitantes por km2, más de tres veces superior a la media nacional que no llega a los 100 habitantes por km2) hace que los efectos de la contaminación que esta central genere sobre la salud de los seres humanos sean mucho más graves que si estuviera ubicada en un área más despoblada. A efectos de salud humana, no es lo mismo una central que afecta a la salud de 800.000 personas en un radio de 30 km que una que contaminase a 20.000, aunque emitan lo mismo y cumplan la misma normativa de emisión. Incluso aunque emita menos, una central en un área muy poblada es mucho más perniciosa que una en un área deshabitada. Por tanto, desde este punto de vista, la propuesta es una ubicación disparatada y manifiestamente mejorable. Creemos que las autoridades asturianas deberían a aspirar a que el grueso de la población a su cuidado soportase unos niveles de contaminación que no fueran los máximos que permite la Ley (o estuvieran próximos), sino los menores posibles. La autorización de este ciclo, u otros similares, en caso de producirse, hará que Ciudad Astur y sus 800.000 habitantes soporten durante al menos 25 años más una contaminación evitable e innecesaria que, sin duda, tendrá efectos medibles, concretos y duraderos sobre la salud de miles de personas.

• Ubicación en relación a la demanda de electricidad

En el entorno muy amplio del proyecto de central (en un radio de, al menos, 400 KMs) no existen necesidades de energía eléctrica sin cubrir, presentes ni futuras. Si no sustituye a otra central en servicio, la producción de este ciclo combinado se destinará a atender necesidades a muchos cientos de kms de distancia, lo que es muy poco eficiente desde el punto de vista económico y energético. Una parte importante de la energía que se produzca se perderá en el transporte y será necesario construir costosas, impactantes e impopulares nuevas líneas de alta tensión que además consumirán terrenos y generarán costes externos sociales, ambientales y económicos.
Esto lo sabe la empresa promotora, pero sin embargo en el estudio de impacto ambiental lo pretende ocultar: no se explica que es una central cuya producción se destinará básicamente a la exportación a puntos muy lejanos.

• Planificación energética estatal

Como era de suponer, la instalación de nuevos ciclos en lugares tan alejados del consumo además de contra la lógica, va en contra de las recomendaciones de la UE y el Ministerio de Industria español y de los criterios de la planificación energética nacional (Revisión 2005-2011 de la Planificación de los sectores de electricidad y gas 2002/2011) que fija el centro y este de España como zonas más favorables para la instalación de estas centrales Teniendo en cuenta todo eso esta ubicación no se justifica por un interés nacional y no debe ser bien vista por las autoridades españolas, tal como señalaron altos cargos del Ministerio recientemente en Asturias.

• Alternativas

En ese sentido creemos que el estudio de impacto ambiental, que dice que el gas (se entiende que a nivel nacional y siempre que sustituya a centrales de carbón) disminuye las emisiones atmosféricas, debería contemplar otras posibles alternativas de ubicación, en zonas más despobladas y mucho más próximas a los lugares de consumo (Este, centro y sur de España) y comparar la rentabilidad económica, energética y ambiental de esas alternativas. Estamos seguros que esa comparación haría inviable la ubicación solicitada.

Utilidad pública

Como ya se ha indicado en estas alegaciones el presente proyecto y su ubicación concreta responden únicamente a intereses empresariales a muy corto plazo y genera graves perjuicios al desarrollo de la ciudad de Langreo El interés general desde el punto de vista de la población, la salud y la economía y el mercado energético español creemos que no se acredita en este caso y por ello solicitamos que de ninguna manera se autorice ni se conceda el reconocimiento de utilidad pública para este proyecto.

Además desde el punto de vista incluso económico, es obvio que esta central produce claros efectos externos negativos, que se traducen en costes, que no han sido evaluados, sobre otros sectores de actividad social y económica: sector sanitario, bajas de seguridad social en todos los sectores económicos, absentismo escolar y empeoramiento de la salud y el desarrollo infantil, devaluación del entorno urbano de Langreo y pérdida de posibilidades de mejora de la ciudad, pérdida del valor de las propiedades (por ejemplo, pisos) de otras personas, deterioro del atractivo y la ocupación turística de la zona y de toda Asturias, limitación del ejercicio del ocio al aire libre, etc.

Por todo ello creemos que se debería rechazar este proyecto de ciclo y estudiar el uso alternativo de estos terrenos con actividades no contaminantes.

En cuanto a los puestos de trabajo que pudiera crear la central debe indicarse que no son más que los que crearía cualquier otra actividad que se instalara en esa parcela, muy bien situada para todo tipo de actividades del sector servicios o industrial. Es más, posiblemente existen otras muchas cuya capacidad de generación de empleo sería mucho mayor y cuyos efectos sobre la ciudad y los demás sectores serían mucho más positivos.

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