La manipulación de los detectores de niveles de radiación en Ascó 1 demuestra que hay que tomar medidas radicales y urgentes ante la energía nuclear

El portavoz de LOS VERDES, Joan Oms, ha calificado de «esperpénticas» las noticias conocidas tras la investigación realizada en la central Nuclear de Ascó 1, a raíz de una denuncia de una ONG. Según se ha podido saber, los gestores de la central modificaron la sensibilidad de los detectores de radioactividad, en los circuitos de refrigeración, para ocultar sus deficiencias. Según ha denunciado Oms, «los gestores de la central y sus propietarios, Endesa e Iberdrola, han decidido que los trapos sucios hay que lavarlos en casa y que, por tanto, si algo va mal, la solución es alterar los detectores, en vez de tomar medidas urgentes».

LOS VERDES se preguntan si este tipo de ocultamientos se habrán repetido en otras ocasiones, sin que la información haya trascendido, y denuncian que el papel del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) no puede basarse en «decir amén» a la información que las centrales les hacen llegar.

Joan Oms ha lamentado que el sistema de control de las centrales nucleares «dependa de los que hacen negocio con ellas», lo cual, dice, no puede garantizar la seguridad pública y el derecho a la información ambiental. Por otro lado, ha querido resaltar también que si los accidentes ya no son causados por problemas estructurales, sino por los «simples» mecanismos de manipulación, «es imposible garantizar la seguridad sólo con chequeos de los componentes».

Según la formación ecologista, es urgente la aprobación de un calendario de cierre de las centrales nucleares en un plazo de 5 a 8 años, por parte del Gobierno, una reforma profunda del control de la seguridad, por parte del CSN y de los Gobiernos, y proceder a una salida centralizada y segura al tema del almacenamiento de los residuos, que incluya la posibilidad de su futura inertización, si se dan avances tecnológicos para ello.

LOS VERDES han señalado, también, que la cantidad de agua necesaria para el área metropolitana de Barcelona, aproximadamente, es la misma que se evapora en las torres de refrigeración de Ascó, es decir, 50 Hm3 anuales, «lo cual obliga a reflexionar, ante la crisis del agua».

LOS VERDES

Comentario Cerrado