El Consejero de Industria no sabe qué es la «estanflación»

En el Congreso de Autónomos celebrado ayer y hoy en el Auditorio ovetense, con escasa presencia de políticos (invitados no obstante), estábamos Alejandro Suárez (IU) y Enrique Fernández (Verdes), en primera fila. Tras breves palabras del resto de autoridades, incluido el representante estatal de los autónomos, quien manifestó no fiarse de la Banca a estas alturas y pidió créditos ICO, cerró el acto inaugural el Consejero de Industria y Empleo del Gobierno del Principado, Graciano Torre.

En su alocución afirmó que estamos en una situación de las peores posibles, con ESTANFLACIÓN. Tanto Alejandro Suárez como yo mismo discrepamos de esa afirmación en el acto; la conjunción de estancamiento y de inflación es un escenario ciertamente malo, pero propio de situaciones de guerra, de posguerra o de países en vías de desarrollo. En España no hay estanflación, la caída de la demanda se ha llevado por delante las subidas de precios, es decir, la inflación. A día de hoy los precios están bajando de modo y manera que la inflación ha caído en picado y se acerca a cero vertiginosamente. No hay pues estanflación de momento, estamos en una economía de país rico y sobrada en productos; si baja la demanda, bajan los precios.

En una economía de guerra, de posguerra, de escasez de alimentos y materias primas, puede suceder que la economía se estanque y que los precios sigan subiendo, dado que hay más demanda que oferta. Por ejemplo oferta escasa de pan en los años 40 en España. De ahí vino el racionamiento y la intervención de precios, persecución de estraperlos, etc., para intentar garantizar estabilidad en los precios y posibilidad de acceso de todas las personas a un bien, en aquel tiempo vital e imprescindible.

Una economía desarrollada como la española convive perfectamente con la inflación si su PIB crece. El crecimiento de la riqueza nacional y de la producción, compensan la subida de precios. Un estancamiento significa que el PIB no crece, la demanda de bienes y servicios se modera y la economía deja de crecer. Pero como la producción y existencia de bienes es brutal, y la mayoría de lo que consumimos es prescindible, bajan los precios para reactivar el consumo, es inmediato, nadie quiere que desaparezca su negocio, fábrica o actividad.

La inflación está bajando a toda velocidad, luego NO HAY ESTANFLACIÓN.

El problema más serio a largo plazo de las economías occidentales es conseguir la sostenibilidad. Estamos aprovechando bienes y materias primas no renovables, que se agotarán. En un momento dado, la escasez de alguna materia prima (petróleo, gas, carbón, uranio) podría llevar a una recesión global con inflación. Nos queda la solución de tomar medidas apropiadas ahora, antes de llegar a ese escenario: las materias primas no renovables sí son en cambio REEMPLAZABLES por otras que sí lo sean, y los procesos insostenibles pueden ser SUSTITUIDOS por otros que se sostengan indefinidamente.

La comparecencia de Graciano Torre en la Junta General, previa al debate de la estrategia energética, ya anunciaba que no domina estas ideas, que carece de claridad de análisis, y que desconoce la realidad, persistiendo en los errores estratégicos de siempre (más petróleo, más carbón, más gas, más infraestructuras, más ladrillo…). Persevera en dirección contraria a lo que han dicho economistas de prestigio como Álvaro Cuervo, José Alba o Julio Lago, profesores universitarios, de distintas adscripciones ideológicas, que ya avisaron de lo del ladrillo desde el 2000, y ahora llevan tiempo avisando de lo de la energía y de los costes de oportunidad, lo que perdemos por tomar decisiones equivocadas.

En conclusión, debemos cambiar el sistema, reorientándolo hacia la sostenibilidad, y en este sentido son totalmente desafortunadas las declaraciones de Javier Fernández (PSOE) pretendiendo acelerar dos errores históricos: la regasificadora y las nuevas líneas de alta tensión. Otra regasificadora en una región donde las ya existentes (Galicia y País Vasco) están infrautilizadas. Unas líneas para exportar electricidad generada de manera contaminante e insostenible ¿a qué mercado?.

Hay 2 comentarios

  1. pin /

    L’economista Agüera Sirgo fala de que vien la DEFLACIÓN.

    PA QUE MOS VAL LA UNIVERSIDÁ SI EL GOBIERNU NUN FAI CASU A LO QUE YOS DICEN DENDE ELLÍ. Si nun fai falta saber de ná, zarrámosla.

  2. Ana /

    Enrique el problema de este consejero no es que no sepa lo que es estanflación, sino lo que nos pretende vender como desarrollo y progreso para esta región. El tándem «regasificadora-centrales de ciclo combinado» es una muestra clara de una política económica regresiva. Pienso que además de desconocer el concepto antes citado tampoco tiene claro el de sostenibilidad …. en fin, una joya. Y encima le renuevan.

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