Opinión: El “pelotazo” del Huerna

El ‘pelotazo’ del Huerna
JOAQUÍN ARCE FERNÁNDEZ/MIEMBRO DE LA MESA FEDERAL DE LOS VERDES DE ASTURIAS

EN marzo de 2000, el Gobierno del PP, con los vicepresidentes asturianos Rato y Cascos (para algunos, un nuevo Jovellanos), aprobó el Decreto 392/2000 de 18 de marzo por el que se prorrogaba el peaje de la autopista del Huerna por 29 años más, desde 2021 hasta 2050. Lo hicieron para que la empresa pública que gestionaba esa autopista adquiriese más valor y poder venderla muy cara. Sin dar explicaciones (o más bien, dando falsas explicaciones y evasivas), nos obligaron a pagar dos veces la misma carretera. Eso no fue ético: fue un engaño a los ciudadanos porque nos ocultaron para qué se hacía esa operación financiera y qué consecuencias tendría. Y tampoco fue legal: con esa prórroga se rompió totalmente el equilibrio económico financiero del contrato concesional entre la empresa y el Estado (que exige que los ingresos a percibir por la empresa concesionaria equivalgan al coste de construir la autopista) y se aumentaron de forma extraordinaria los ingresos que recibiría Aucalsa sin contrapartida para el Estado. También se puede decir que se inyectaron fondos públicos en la SEPI, dueña de Aucalsa, lo que estaba prohibido desde 1996. Y en realidad se creó un impuesto de forma ilegal porque únicamente se pueden aprobar por ley del Parlamento. El Tribunal de Cuentas, en 2004, con su lenguaje técnico, prudente y poco contundente, condenó esta operación. Pero ya fue tarde.

En noviembre de 2002, una vez transcurrido un tiempo prudencial, llegó el momento de hacer caja. La conexión entre Asturias y León se convirtió en un jugoso activo con el que especular. El Gobierno del PP puso en venta la autopista para que la SEPI (dueña también de RTVE, Hunosa, los astilleros públicos y la Fundación para la Formación en las Comarcas Mineras) pudiese obtener cuantiosos recursos con los que equilibrar los pufos de sus empresas deficitarias.

En octubre de 2003, la autopista del Huerna y otras gallegas con las que se había hecho la misma o parecida jugada, integradas todas ellas en la Empresa Nacional de Autopistas (ENA), se venden a un consorcio liderado por la poderosa empresa Sacyr por 1.621,68 millones de euros (¿269.825 millones de pesetas!). Sacyr y sus socios pagaron tanto porque sabían que, gracias a las prórrogas de los peajes, el negocio era bueno y podían ingresar muchísimo más.

Para darnos cuenta de lo que significa esa cantidad, basta decir que equivale a la recaudación del impuesto de sucesiones y donaciones en Asturias durante 30 años o a las inversiones en educación en Asturias (todas las obras y equipamiento en centros educativos) de 40 años.

En marzo de 2004, el PSOE, por sorpresa, ganó las elecciones en España. El Gobierno del PP no tuvo tiempo para disfrutar del dinero del ‘pelotazo’. A su pesar, dejan a los socialistas las arcas de la SEPI llenas. Si lo llegan a saber, no venden las autopistas.

Pero no todo le iba a salir bien al PSOE en ese momento. En la campaña electoral, Zapatero, con honradez, prometió rescatar el peaje del Huerna para corregir el atentado del PP a los asturianos y leoneses. Se le fue la mano. O no pensaba ganar o no calculó bien lo que significaba su promesa.

En 2005, el PSOE estudia el coste del asunto y empieza a racanear. Dicen que es muy caro rescatar de golpe el peaje del Huerna. Que hay muchas otras necesidades y obras por hacer. No hablan nunca del dinero obtenido por la venta de las autopistas ni de su destino. No les interesa destapar la maniobra del PP de la que resultaron ser los mayores beneficiarios. Tampoco a los sindicatos mineros, a las empresas públicas, ni al Gobierno regional. Ni siquiera a algunos medios de comunicación. Cuando a los socialistas se les recuerda su promesa contestan diciendo que fue el PP el que prorrogó el peaje. Y se niegan a profundizar más.

Al final, los socialistas, para aflojar un poco la presión social, política y mediática, deciden que, de momento, a partir de 2006, destinarán 3 millones de euros al año para rebajar un 30% la tarifa de los transportistas (unos 135 millones de euros en valor actual).

Y llega noviembre de 2006 y la aprobación de los Presupuestos del Estado para 2007. Aunque se ha creado un fondo específico para reducir peajes en varios lugares de España, el Gobierno estatal del PSOE no encuentra, o no quiere encontrar, más dinero para cumplir la promesa de rescatar el peaje asturleonés y parece ser que va a rechazar las enmiendas que se presenten en ese sentido.

Reflexiones finales: 1. Está muy mal crear impuestos a espaldas o engañando a los ciudadanos y con fines inconfesables (PP). Impuestos que, además, recaen, en su mayor parte, sobre nuestros hijos, que ahora son niños y no se enteran ni pueden votar.

2. Está muy mal no cumplir lo que se promete cuando se pide el voto (PSOE).

3. También está muy mal que ni el PP ni el PSOE nos quieran contar qué han hecho con los 1.621,68 millones de euros que se ingresaron por la venta de las autopistas. Queremos que nos digan qué pagamos cuando cruzamos el Huerna. ¿Nunca nos lo van a explicar?

4. Pese a esas maniobras, la SEPI, Hunosa, RTVE, etcétera, siguen al borde de la quiebra. A la única que le va muy bien es a Sacyr.

5. Y, por último, si nuestros más altos gobernantes estatales (y encima, asturianos) nos hacen esto, ¿cómo nos puede extrañar que los constructores especuladores y los alcaldes corruptos nos abrasen a ‘pelotazos’ a la mínima oportunidad?

Sólo hay 1 comentario

  1. Pingback: meneame.net /

Comentario Cerrado