La Unión Europea contra la incineración

La revisión de la Directiva Marco de Residuos en el Parlamento Europeo, puede ser el final del proyecto de la incineradora prevista por el Principado para gestionar los residuos sólidos que llegan a Cogersa, ya que su resolución del Parlamento se enfoca en la prevención, el establecimiento de una jerarquía en la gestión de residuos vinculante, un fomento del mercado del reciclaje, y una disminución del vertido y la incineración

La votación se ha apoyado en el establecimiento de objetivos a nivel europeo, tales como la estabilización en la generación de residuos de todos los Estados miembros para el año 2012. Esta era una de las solicitudes de los grupos ecologistas, puesto que es necesario establecer cifras concretas y ambiciosas para la prevención de la generación y tratamiento de residuos. Asimismo, el Parlamento en pleno se ha unido a las múltiples voces de ciudadanos europeos para rechazar la consideración de las incineradoras como métodos de recuperación, igualándose así a los métodos de reciclaje y compostaje.

Por último, se han aceptado los objetivos solicitados para el reciclaje de distintos tipos de residuos; en concreto, un 50% para los residuos urbanos y un 70% de los residuos industriales y de construcción y demolición a alcanzar en el año 2020, así como el requerimiento para los gobiernos nacionales de establecer la recogida selectiva para algunos tipos de residuos elementales y para la Comisión Europea de realizar una propuesta de Directiva de residuos biodegradables en junio de 2008.

No podemos olvidar que Asturias presentar una tasa ridicula de reciclaje el 9% (fuentes del Ministerio de Medio Ambiente), que seamos la comunidad de España que tenga la peor calidad del aire (fuente el Ministerio de Medio Ambiente), que seamos la comunidad con la mayor morbilidad ambiental (fuente Instituto Nacional de Estadística), que lideremos el ranking de emisiones de CO2 por habitante (fuentes del Eper).

– La incineración distribuye por el aire, el agua y la tierra las sustancias tóxicas presentes en los residuos. La utilización de la atmósfera como un vertedero comportará, en definitiva, la dispersión de contaminantes al medio ambiente y su llegada a través de la cadena trófica a los alimentos y al ser humano

– Las Incineradoras de basuras suponen un riesgo, comprobado y evidente, para la salud de las personas que viven en el entorno más próximo. Los estudios médicos, con mayor rigor científico, sitúan el aumento de patologías asociadas a la incineración de basuras (gases y residuos), en distancias de hasta 10 Km., en ese radio vivimos 600.000 asturianos (Gijón, Llanera, Corvera, Aviles, Oviedo, Siero, etc.)

– La incineración de la basura produce gases cargados de dioxinas, furanos y metales pesados, además residuos sólidos de alto contenido tóxico y otros desconocidos. Los metales pesados (mercurio, cadmio….), surgidos de la combustión, producen daño permanente en el Sistema Nervioso Central y patologías fetales.

– Las dioxinas y furanos son elementos cancerígenos, es decir, responsables de la producción de cáncer en diversos órganos. Son sustancias muy estables, resistentes a la degradación y que tienden a bioacumularse en el ser humano. No hay niveles tóxicos mínimos inocuos de dioxinas y furanos para el ser humano.

– Los gases producidos por la planta incineradora provocan un aumento de la patología asmática y enfermedad pulmonar, que se agravaría los problemas que ya tenemos miles de asturianos, que tenemos la desgracia de tener en la zona central unos niveles elevados de contaminación del aire.

Por todo ello vemos necesario como ya han hecho otras regiones, apostar por mejorar la eficacia de la recogida selectiva, reducir la producción de residuos innecesarios y producir con el resto energía y compost de calidad con metanizacion, que es hoy por hoy la alternativa con menor impacto ambiental y tecnológicamente más desarrollada.

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