¡Que no se poden los bosques!

La Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural pretende desbrozar y podar los mejores bosques de Asturias con dinero europeo.
En pleno mes de agosto han girado consultas ambientales a entidades ciudadanas recabando opinión de proyectos de desbroce, poda y aclareo en bosques naturales con la excusa de la prevención de incendios.

Estos proyectos tienen su origen en la necesidad de mantener abiertos caminos, carreteras y pistas en el medio rural, desbrozando sus márgenes. Para optar a fondos europeos se han incluido estos trabajos como “prevención de incendios” o “mejora del bosque”. Extrañamente, las actuaciones se plantean en bosques umbríos húmedos, algunos de los cuales nunca han sufrido incendios. En cambio otros montes cercanos, solanos y a matorral, que queman con bastante frecuencia, no serán objeto de actuación alguna. El ejemplo más sangrante de lo anterior es el concejo de Degaña.

La Consejería ha aprovechado para, por un lado encargar la evaluación ambiental de cada monte por separado, con el fin de falsear el impacto conjunto, sinérgico y acumulado. Eso sí, el técnico redactor es el mismo para todas.

Por otra parte se ha incrementado la obra a realizar, planteando “fajas auxiliares” de 5 metros a cada lado de las pistas y sendas en Somiedo (Saliencia, Éndriga…), Ponga, Cangas (Muniellos, Valdecuélabre…), Degaña (Valdeprao, el Trayecto, El Rebollar…), Teberga (La Focel.la…), etc. Estas fajas y otros cortafuegos se van a realizar en zonas oseras y de hábitat del urogallo, dejando los mejores bosques naturales relictos de la Cordillera Cantábrica con un “traje” de cebra. Estas actuaciones se producen en los bosques más umbríos, incluso en bosques de ribera, sobre los árboles de la orilla del río, con el fin de “evitar incendios”. Eso sí, los restos de las podas y desbroces se dejan in situ alineados en cordones de 50 metros de largo. Recordemos que una vez secos esos restos son un excelente combustible, que no eran en verde.

Algunos de los criterios justificativos empleados son cuando menos peregrinos, pretendiendo la bondad de aumentar el efecto borde (que puede ser clave para propiciar la extinción total del urogallo), favoreciendo a especies oportunistas en detrimento de las de bosque. Al final todo será borde, matas de árboles inconexas, separadas por fajas de 13 metros de ancho (pista de 3 metros más dos bandas de 5 a cada lado) peladas.

Antes de lanzarse a esta aventura absurda, la Consejería no ha consultado con los grupos conservacionistas, podrá decir luego que éstos se oponen a todo.

Pedimos que no se desbrocen fajas auxiliares en ningún espacio natural protegido, en ningún bosque natural de la cordillera, en ninguna zona osera o hábitat de urogallo. Pedimos que se mantengan los caminos abiertos sólo en su gálibo normal, sin fajas laterales. Pedimos que no se destruya el ecosistema boscoso para “prevenir” incendios. Pedimos que no se actúe en las zonas umbrías y sí en las solanas que queman habitualmente. Pedimos en definitiva que se mantengan abiertos los caminos en solanas y umbrías, sea la excusa la prevención de incendios o la que sea, pero sin fajas auxiliares, con transparencia en los contratos y libre concurrencia para hacer los proyectos y para ejecutarlos.

¿Se ha aumentado inencesariamente el volumen de la obra a realizar, para no “perder” fondos europeos?¿Para que determinados técnicos y empresas facturen más? Otros lugares muy necesitados de desbroce han quedado fuera de este plan.

Sólo hay 1 comentario

  1. emilio fernández-pola pando /

    ¿ Es que ya no podremos ni siquiera pasear por los maravillosos caminos
    umbrios en un día de verano? , ¿ No tenemos bastante con las enormes cicatrices que dejan los tendidos eléctricos , las autovías y muy pronto el AVE ? , para llorar……….

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